sábado, 12 de enero de 2013

Porque me gusta leer: 50 Sombras de Grey.

¡Hola! ¿Qué tal?
Si, yo debo de estar enferma porque o no actualizo nunca o actualizo un día detrás de otro.

El día de Reyes me regalaron un e-book (comunmente conocido como libro electrónico) y, la verdad, es que no he perdido el tiempo (y eso que apenas he tenido).

Anoche me acabe Cincuenta Sombras de Grey. Es un libro que tenia muchas ganas de leer, por curiosidad, más que nada. No es un libro que hubiese comprado por su temática, no me va ese rollo, la verdad. Pero, como se han vendido más de 60 millones de copias en todo el mundo me dije: "¡Caspitas, debe de ser bueno!".

Mientras estaba leyendo me di cuenta de que "CANTIDAD" no equivale a "CALIDAD".


Empecemos. ¡OJO! ALTA PROBABILIDAD DE SPOILERS.





Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea.

Grey está atormentado por sus propios demonios y le consume la necesidad de controlarlo todo, pero a su vez se ve incapaz de resistirse a la serena belleza de Ana, a su inteligencia y a su espíritu independiente. Debe admitir que la desea, pero bajo ciertas condiciones.

Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, las peculiares prácticas eróticas de Grey desconciertan a Ana al tiempo que ella descubre los límites de sus propios  más oscuros deseos…




Vamos a ver, si me preguntaseis si este libro me ha gustado o no, no sabría que responder.  La balanza está inclinada más hacia el lado del "NO" pero tampoco es un libro que digas: "¡Dios, es infumable, no hay por donde cogerlo!" como me pasa, por ejemplo, con Legado (Christopher Paolini). No. Es más, me lo he leido en 3 días, a una velocidad de vértigo porque, aparte de que es corto, su lectura es sencilla y, siendo sincera, engancha que, a fin de cuentas, es lo que importa.

La calidad literaria del libro es inexistente. No es una gran obra narrativa ni pasará a la historia por ser un libro de una calidad abrumadora. Lo cierto es que es pobre. Si, esa es la palabra. Pobre narrativamente, argumentalmente y literariamente.

La historia... bueno, yo no estoy acostumbrada a leer novelas eróticas y no sé si las situaciones que describe son normales o no. A mi me ha impactado, como poco. Algunas veces he leido con esa sonrisita nerviosa de: "¡¡¡Venga ya!!! ¿¡¡En serio estáis haciendo eso!!?" y otras veces con la sonrisita sarcástica de: "¡Venga ya! ¿En serio estáis haciendo eso?"
Y va muy rápido. Demasiado rápido. Increiblemente rápido. Tan rápido que pierde mucha credibilidad.

Los personajes... en fin, no son nada del otro mundo. Son un Edward Cullen y una Isabella Swan. Ni más, ni menos. Sus sentimientos, sus situaciones, sus conversaciones, sus personalidades... hasta la descripción física. Menos mal que la señora E. L. James se ha dignado a cambiarle el color de ojos y la dieta al protagonista porque creo que, de no haber sido así, la señora Stephanie Meyer la podría haber acusado de plagio barato, de haber tenido ganas.
Si hasta el amigo latinoamericano de Ana, José, es un Jacob en potencia. Por favor.

El control, el machismo, la atracción fatal, el piano... ¡hasta la ruptura final por incompatibilidad!
Huele a Crepúsculo por todos lados. Y yo ODIO esa maldita saga. Con ganas, además.
Aún así, prefiero 500 mil veces al señor Grey y sus sombras que al señor Cullen y sus brillos. Aunque el libro en cuestión deje mucho que desear, tenga lagunas argumentales y Anastasia sea una gilipollas rematada.

Y al señor Jack Hyde... bueno, que le he visto el plumero. Si, ya. Si, demasiado pronto. Y no, no tengo una mente preclara, es que el libro es demasiado predecible. Ya los estoy viendo en el altar dándose el "si, quiero". Es frustrante.

Aún así, la verdad es que entretiene y, si sirve de algo, aunque lo esté poniendo a parir, ya me he comenzado el segundo y ¡¡SANTO DIOS, ANASTASIA Y SU RECHAZO A ESCUCHAR MÚSICA PORQUE LE RECUERDA AL SEÑOR GREY!! ¿¿HOLA?? ¿¿MÁS SIMILITUDES CON CREPÚSCULO?? No, gracias.

Lo cierto es que deberíais leerlo si os llama la atención. Puede que os guste o que acabéis odiandolo (como parece que será mi caso) porque es un libro que se sale de lo común por el trasfondo erótico. Para pasar el rato no está tan mal, como ya he dicho: es más fumable que Crepúsculo y sus vampiros con purpurina.


A mi es que estas historias de amor tan: "si me dejas, hago la croqueta y me muero" no me van. Son taaaaaaaan irreales. Algo platónico.
Aún así, ahí voy con el segundo. Ya escribiré la reseña de lo que me ha parecido en cuanto lo acabe (y me estoy viendo venir como será la mencionada reseña ¡JÁ!)





¡Bye!



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